El compromiso de Albert Pujols con Sandy Alcántara para el juego final subraya la confianza absoluta en la jerarquía del as dominicano. Al asegurar que Alcántara será el encargado de tomar la pelota sin importar las circunstancias previas, Pujols prioriza la estabilidad emocional y el liderazgo de su lanzador estrella por encima de cualquier ajuste táctico de último momento.
Esta decisión elimina las especulaciones en el cuerpo técnico y permite que el equipo se enfoque exclusivamente en el respaldo ofensivo y defensivo. Para un lanzador de la talla de Alcántara, saber que cuenta con el respaldo total de su mánager mucho antes del primer pitcheo le permite preparar su rutina física y mental con la precisión que requiere una instancia de campeonato.