Tras la derrota de Corea del Sur ante la República Dominicana por 10-0 en los cuartos de final del Clásico Mundial de Béisbol 2026, el manager Ryu Ji-hyun ofreció declaraciones marcadas por la autocrítica y el reconocimiento del nivel de su rival.
Ryu Ji-hyun admitió que la diferencia de poder en el terreno fue evidente desde las primeras entradas. El estratega surcoreano elogió profundamente al equipo dominicano, calificándolo como uno de los conjuntos más competitivos y talentosos del torneo actual. Mencionó específicamente que enfrentarse a una alineación que cuenta con figuras de Grandes Ligas del primero al noveno bate representó un desafío abrumador para su cuerpo de lanzadores.
Sobre el desempeño de su abridor estrella, Ryu Hyun-jin, el manager mantuvo una postura de respeto y agradecimiento. A pesar de que el veterano permitió tres carreras en el segundo episodio, el técnico afirmó que lo eligió para ese partido porque era el lanzador en quien más confiaba el equipo y destacó su compromiso absoluto con la selección nacional durante todo el proceso.
En cuanto al análisis técnico de su selección, Ryu señaló que el pitcheo coreano todavía presenta una brecha de velocidad y potencia respecto a las potencias del Caribe y Norteamérica. Expresó que esta experiencia debe servir como una lección para el desarrollo de los jugadores jóvenes en la liga local y subrayó la necesidad de trabajar más profundamente en la formación de relevistas con mayor capacidad de dominio internacional.
Finalmente, el manager concluyó que, aunque el resultado fue doloroso por terminar mediante la regla de la misericordia en el séptimo inning, el hecho de que Corea regresara a las fases de eliminación directa tras 17 años es un paso adelante que debe valorarse para el futuro del béisbol en su país.