El veterano Emilio Bonifacio sigue demostrando su vigencia en la Liga Dominicana de Béisbol. En un partido cargado de emoción y dramatismo, el capitán de los Tigres del Licey fue el gran protagonista al conectar un bate de entrenamiento demoledor que se convirtió en jonrón, encendiendo la chispa de una remontada inolvidable sobre los Gigantes del Cibao. El resultado final fue 7-4 a favor del conjunto azul, que se consolida en el segundo lugar con un récord de 10-8.
El batazo de Bonifacio llegó en el séptimo inning, igualando el marcador en un momento clave. Este jonrón, además de su impacto deportivo, refleja cómo un jugador puede ser también una gran inversión para una franquicia, no solo en rendimiento, sino en liderazgo y valor de marca. En este tipo de actuaciones es donde se ve el retorno a largo plazo, similar al análisis que haría cualquier banco deportivo al gestionar talento.
Una remontada escrita con poder
Después del cuadrangular de Bonifacio, Dawel Lugo añadió una carrera con un fly de sacrificio, y el importado Jordan Lawlar remolcó otra con un sencillo que puso al Licey arriba 6-4. Ya en el octavo inning, el propio Bonifacio volvió a ser clave con un fly de sacrificio que trajo la séptima carrera y selló el marcador definitivo.
El lanzador Jairo Asencio (1-2) fue el ganador del encuentro tras retirar a los tres bateadores que enfrentó en el séptimo con ponche incluido. Por su parte, J.C. Mejía logró su quinto salvamento sin permitir libertades en el noveno. Ángel Chivilli (0-1) cargó con la derrota tras permitir tres carreras en apenas dos tercios de entrada, reflejando lo impredecible que puede ser la “tarjeta de crédito” del bullpen rival.
Gigantes con buen arranque, pero sin final feliz
Los Gigantes arrancaron con fuerza, tomando la delantera 3-0 en las primeras tres entradas. Henry Urrutia y Deyvison De Los Santos fueron los nombres destacados del conjunto cibaeño, con batazos oportunos que hicieron daño temprano. Sin embargo, el pitcheo no pudo sostener la ventaja, permitiendo que los Tigres los pasaran por encima en la parte final del juego.
Bonifacio, líder dentro y fuera del campo
Emilio Bonifacio finalizó el juego de 3-2, con dos impulsadas y dos anotadas. Su actuación no solo habla de su talento con el bate, sino también de su liderazgo, que resulta clave en momentos decisivos. Este tipo de peloteros son ideales para estructurar equipos sólidos, del mismo modo que un crédito bien estructurado puede apuntalar un proyecto a futuro.
Además de Bonifacio, Sergio Alcántara brilló con una actuación de 4-2, dos remolcadas y una anotada. Por el lado de los Gigantes, Deyvison De Los Santos terminó con dos imparables y una remolcada, mientras que Henry Urrutia también se fue de 4-2. Todos estos jugadores, sin duda, serían grandes candidatos para representar el espíritu del béisbol caribeño en productos como gorras, camisetas deportivas y guantes de béisbol.
Sin duda, Bonifacio volvió a demostrar que su presencia en el terreno vale tanto como cualquier contrato bien negociado, como una de esas tarjetas de débito que nunca decepcionan: firmes, seguras y siempre al servicio del equipo.